Impacto de la Huella de Carbono en la Rentabilidad Empresarial

Aunque no se crea a primera vista, la Huella de Carbono en la Rentabilidad Empresarial resulta ser un indicador muy influyente. Esto se debe a que esta medida es una referencia por excelencia del impacto ambiental de esta provocando una empresa. Por ello resulta más que interesante analizar la relación entre la huella de carbono y la rentabilidad empresarial sostenible. Para lograr esto se debe explorar profundamente el modo en que la gestión eficiente de las emisiones de carbono contribuye al medio ambiente. Asimismo, se debe evaluar si dicha gestión permite mejorar la rentabilidad y competitividad corporativa a largo plazo. Por tanto la reducción de la huella de carbono no solo mejora el desempeño ambiental sino también afecta la parte financiera de una organización.



Origen de la huella de carbono que afecta la rentabilidad empresarial

La huella de carbono se origina en los gases provenientes de las actividades operativas de una empresa. Básicamente se refiere a la cantidad total de gases de efecto invernadero (GEI) que se emiten directa o indirectamente por una empresa. Pero también podría ser emitido por otro tipo de actividades o incluso por individuos. Estas emisiones se expresan en toneladas de CO2 equivalente y tienen su origen en distintas fuentes, entre las cuales destaca:

  • El consumo de energía: Que comprende todas las emisiones producto del uso de combustibles fósiles para generar electricidad, medios de calefacción y sistemas de transporte.
  • Los procesos industriales: Que comprende todas aquellas emisiones generadas producto de las reacciones químicas en la manufactura.
  • Residuos solidos: En este aspecto se considera todas las emisiones de metano y otros gases de efecto invernadero que provienen de la gestión integral de residuos solidos.
  • Cadena de suministro: Que básicamente son las emisiones asociadas con la producción y transporte de materias primas y productos, todo ello dentro de la industria manufacturera.

Impacto de la Huella de Carbono en la Rentabilidad Empresarial Sostenible

Disminución de los costos operativos

Cuando se gestiona de manera eficiente la huella de carbono, se puede tener una significativa reducción de los costos operativos de una actividad. Para esto las organizaciones adoptan prácticas sostenibles, buscando mejorar la eficiencia energética y la optimización de los recursos empleados. Asimismo, se busca establecer estrategias que permitan reducir gastos operativos en una actividad operativa. Para ello se suelen implementar tecnologías con eficiencia energética, para tratar de reducir los costos de electricidad y generación de calefacción. Por otro lado, también se adopta políticas operativas eficientes, como la reducción del uso de materias primas. Para esto se viene estableciendo procedimientos de reciclaje y reutilización, para disminuir significativamente los gastos en insumos.

Acceso a mercados emergentes y nuevos clientes

Sin duda alguna, las practicas sostenibles en las empresas viene siendo ya una tendencia muy popular, pues ello beneficia también a las compañías. Tal es así que ahora se puede apreciar una creciente conciencia ambiental entre consumidores, lo cual provoca un incremento en la demanda de productos y servicios sostenibles. Esto obliga a las empresas a establecer políticas para satisfacer a este tipo de clientes y de paso aportar en el cuidado del medio ambiente.

De esta manera las empresas se comprometen con la reducción de su huella de carbono, logrando con ello acceder a nuevos mercados y atraer más clientes. Todo ello al final repercute en una mejora ostensible de la imagen de las empresas dentro de su comunidad. Por tanto, al lograr mejorar la reputación de una empresa, también se permite sustentar algún incremento en los precios de productos sostenibles, lo cual hace el negocio incluso más rentable.



Cumplimiento normativo y reducción de riesgos

Esta esta relacionado al cumplimiento de la normativa legal relacionada con el cuidado ambiental. Esto se debe a que los gobiernos de distintas partes del mundo se encuentran mucho más comprometidos en el cuidado del medio ambiente. Por tanto, aquellas empresas que gestionen de manera más eficiente su huella de carbono están en mejores condiciones de cumplir con estas exigencias legales, evitando sanciones y multas.

Se sabe que al gestionar de manera óptima las emisiones de carbono, se podrá controlar mejor los riesgos asociados al cambio climático. Considerar que eventos como las interrupciones en la cadena de suministro y la extremada volatilidad de precios en las materias primas, se dan muchas veces por factores ambientales.

Innovación en el desarrollo de tecnologías limpias

Muchas veces se dice que cuando existe presión a cumplir ciertos estándares por obligación, puede originarse nuevas ideas para cumplir dichas obligaciones. Es decir, cuando los entes reguladores exigen reducir las emisiones de carbono, suele generarse nuevas ideas que logran concretar nuevos proyectos de innovación. De esta manera las empresas que invierten en la investigación y desarrollo de tecnologías limpias siempre serán vistas como más competitivas. Esto se debe a que los procesos sostenibles mejoran significativamente la reputación de una compañía.

Además, señalar que cuando se innova en la producción de productos y procesos, se mejora la eficiencia operativa y se genera nuevas oportunidades de negocio. De esta manera las empresas pueden destacar respecto a sus competidores, acaparando mayor porcentaje del mercado.

Como se puede reducir la Huella de Carbono

Para reducir los niveles de huella de carbono en una compañía, es necesario aplicar cierto tipo de estrategias que pueden reducir considerablemente este indicador ambiental. Por tanto podría aplicarse medidas que permitan:

Mejorar la eficiencia energética

Esta suele ser una de las formas más efectivas que existe para reducir de manera significativa la huella de carbono. Esta estrategia implica la adopción de tecnologías más eficientes, que se complementan con medidas de optimación en el diseño de estructuras y ambientes. por ejemplo puede mejorarse el aislamiento en los edificios, utilizar iluminación LED y también podría optimizarse los sistemas de calefacción y refrigeración. Para un optimo seguimiento de estas medidas, es necesario realizar auditorías energéticas, para identificar las áreas de mejora y establecer los objetivos que permitirán finalmente la reducción de consumo de energía.



Uso de energías renovables

Esto implica enfocarse en la búsqueda de fuentes de energía renovable, como puede ser la energía solar, eólica y geotérmica, las mismas que permitirán reducir las emisiones de carbono. Para ello las compañías de ser necesario deberán invertir en instalaciones propias para la generación de este tipo de energía. También de ser factible pueden hacer uso de los servicios de proveedores que ofrezcan electricidad verde. Por otro lado promover el uso de vehículos eléctricos, lo cual constituirá un tipo de transporte sostenible que permitirá reducir de manera significativa los índices de la huella de carbono.

Aplicación de programas de gestión de residuos

Esto implica la implementación de programas de gestión de residuos que permitan reducir, reutilizar y reciclar los mismos, a fin de disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero. Para esto las compañías pueden implantar sistemas de reciclaje internos. Además resulta ser una practica saludable coordinar con los proveedores aplicar políticas para reducir el embalaje y desarrollar productos que resulten ser mas sencillos de reciclar.

También se debe tener cierta precaución con la disposición de residuos de origen orgánico. Básicamente porque este tipo de residuos pueden generar emisiones de metano, que es uno de los GEI que mas aporta al calentamiento global.

Optimización de la cadena de suministro

Uno de los socios estratégicos de una compañía para reducir las emisiones son los proveedores de insumos, básico en la cadena de suministro. Para ello es recomendable aplicar políticas de selección de proveedores para adoptar medidas convenientes que minimicen las emisiones. Por ejemplo puede darse preferencia a proveedores locales para disminuir las emisiones por las actividades de transporte.

Asimismo se puede brindar soporte a los proveedores en el desarrollo de prácticas sostenibles y la evaluación del impacto ambiental de sus actividades. Recordar que la trazabilidad en la cadena de suministro son vitales para identificar y mitigar las fuentes de emisiones de carbono. No olvidar que no se puede corregir lo que no se conoce, por tanto es fundamental identificar estas fuentes de contaminación.

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